7 Pasos para bañar a tu perro

Para bañar a tu perro necesitarás:

  • 1 cubeta con agua templada
  • 1 toalla seca
  • 1 toalla húmeda
  • 1 cepillo
  • Shampoo regular para perros

Paso 1: Asegúrate de tener el shampoo adecuado

Usar un shampoo para perros regular (no shampoo antipulgas) es lo mejor. No utilices shampoo para humanos ni tampoco jabón de barra, jabón de ropa ni jabón de trastes ya que pueden irritar la piel de tu mascota y causarle alergias.

Paso 2: Cepíllalo y sacúdelo

Puedes utilizar una toalla húmeda normal o una de esas toallitas para bebés (biodegradable) para quitar el exceso de tierra y polvo. Después cepíllalo para quitar pelo muerto y nuevamente remover más suciedad.

Paso 3: Moja a tu perro con agua templada, ni fría ni caliente

Si hace frío puedes bañarlo con agua tibia pero evita el agua caliente ya que puede dañar su piel y por otro lado provocarle resfriado por el cambio de temperaturas. Empieza a mojarlo desde el cuello hasta la cola. Al inicio del baño omite la cabeza. No uses directamente la manguera, hay que cuidar el agua y para ello lo mejor es utilizar cubetas. Así podremos controlar la cantidad y evitar desperdicios.

Paso 4: Aplica el Shampoo

Aplica un poco de shampoo (la cantidad varía de acuerdo al tamaño del perro y el largo del pelo). Siempre es mejor que te falte aplicar más shampoo a que al inicio apliques una cantidad demasiado abundante (te costará mucho enjuagarlo).

Paso 5: Talla muy bien todo el cuerpo de tu perro

Asegúrate de que no le caiga shampoo ni agua directamente dentro del conducto auditivo. Las orejas y el pabellón auditivo podrás limpiarlo después con un algodón húmedo. Aprende más sobre el cuidado de oídos aquí. No olvides lavar las patas y por entre las almohadillas y dedos.

Paso 6: Enjuaga, enjuaga y vuelve a enjuagar

Debe quedar todo el pelaje libre de shampoo. Cuando ya no queden residuos de shampoo, notarás que el agua corre suave y libremente sobre tu perro. Si dejas residuos podría provocarle comezón y ardor.

Paso 7: Deja que se sacuda

Cuando están mojados, los perros sienten esa necesidad de sacudirse de inmediato. Si quieres evitar que salpique demasiada agua, envuelve su lomo con una toalla. Después de que se sacuda, sécalo muy bien con la toalla. Si tu perro se deja y tu lo deseas, puedes usar una secadora de pelo pero deberás utilizarla en aire a temperatura normal (no utilices aire caliente) y alejarla por lo menos 30 centímetros del cuerpo de tu perro para evitar resecar su piel. Si usas secadora, no la pases cerca de sus oídos.